Carta del Director 312
Marzo es un mes que tiene un significado especial para mí. Es un mes que no pasa desapercibido, es el mes en el que nació esta revista, y también el fundador de esta revista. Es el mes que me recuerda por qué empezamos. Es el mes que inevitablemente me lleva a la memoria, al origen y a lo que permanece.
También nos recuerda que los ciclos importan, que las historias tienen puntos de partida que marcan por siempre. En lo profesional, este mes me recuerda el día que decidimos apostar por un proyecto que, en ese momento, era ilusión, intuición, miedos y muchísima pasión. Hoy, ver hasta dónde hemos llegado me llena de gratitud. Nada de esto ha sido casualidad: ha sido constancia, trabajo en equipo y una industria que nos ha abrazado desde el inicio.
Y si hay un evento que ha sido testigo de nuestro crecimiento, es Gala Vallarta. Gala no es solo una feria turística. Para nosotros representa una historia compartida, alianzas que se han fortalecido con los años y la certeza de que cuando la industria trabaja unida, los destinos brillan más fuerte. Así que es una feria que queremos profundamente y le tenemos un gran cariño, porque forma parte de nuestra propia trayectoria.
Pero marzo también es profundamente personal, y es inevitable que el orgullo se mezcle con la nostalgia. Que cada 18 de marzo sea mucho más fuerte el sentimiento y el recuerdo nos haga perpetuar lo que sigue construyéndose, aun cuando ya no podemos verlo físicamente frente a nosotros. Así que este mes es hablar de lo que permanece, de lo que trasciende. Y de cómo los proyectos no siempre nacen de una estrategia… a veces, nacen del corazón.
Hace algunos años decidimos que la Carrera Turística Jesús Romero no solamente sería un homenaje, sino también una forma de generar un impacto real. Año con año nos hemos acercado a la asociación Cómplices A.C., a la cual destinamos lo recaudado. Hemos obtenido sus reportes, conocido sus cifras, entendido su labor. Y eso ya era admirable.
Pero hay momentos en la vida, en los que las causas dejan de ser algo que apoyas y se convierten en algo que comprendes de verdad. Este año tuvimos la oportunidad de estar mucho más cerca de la asociación y de observar su trabajo no solamente en papel, sino en acción. De ver cómo acompañan a los pacientes y a sus familias con una sensibilidad impresionante. Cómo sostienen emocionalmente. Cómo orientan. Cómo abrazan. Cómo convierten el miedo en acompañamiento, la incertidumbre en comunidad y la angustia en una contención difícil de explicar en palabras.
Por eso hoy, mientras nos preparamos con ilusión para la 4ta. Edición de la Carrera Turística Jesús Romero, lo hacemos desde un lugar más profundo. Con más conciencia y con más claridad sobre el impacto que puede tener un esfuerzo colectivo. Y que las historias no terminan, se transforman.
Gracias por seguir siendo parte de esta historia, gracias por caminar con nosotros.
Fabiola Campos Campos
Directora General





