DESDE LOS HIMALAYAS 319
Hoy resulta difícil escribir estas líneas sin que la memoria se llene de pasillos, de voces cruzadas y, de esa sonrisa que era ya una marca registrada en los eventos de turismo.
Tuve la fortuna de compartir años de compañerismo y una amistad con Jesús, fundador de la revista ABZ Turístico de Guadalajara. Entendí que su pasión por el turismo no era solo una profesión, era una forma de ver la vida y lo defendía con cada página de su revista, con cada entrevista, con cada edición que salía con ese esfuerzo titánico que solo quienes hacemos turismo desde este lado conocemos.
A Jesús se le extraña y se le extrañará siempre. Se le extraña en los eventos. Se le extraña en especial verlo por los pasillos de ARLAG, esa que fue su casa, y es que era imposible no verlo: siempre sonriente, siempre saludando, siempre con la mano extendida y con una palabra amable. No importaba si el día había sido largo o si la expo estaba a reventar, él tenía esa capacidad de hacerte sentir que se alegraba de verte.
Cuántas pláticas por esos pasillos. Nos deteníamos a conversar sobre sus proyectos, que nunca eran pocos. Siempre traía una idea nueva, una ruta por promover, un destino que había visitado y que quería que todos conociéramos. Hablábamos de viajes, por supuesto. De los que ya había hecho y de los que soñaba hacer. De la revista, que era su vida, su legado. La cuidaba con un amor admirable. ABZ Turístico no era solo una revista; era el reflejo de su constancia, de su amor por comunicar, de su compromiso con toda una industria que hoy lo extraña.
Su amistad fue de esas que no necesitan verse todos los días para saber que están. Era leal, generoso con su conocimiento, dispuesto a compartir un contacto, un consejo, una portada. En un medio donde a veces prevalece la competencia, Jesús eligió siempre el compañerismo. Por eso se ganó el respeto y el cariño de todos.
Hoy, los pasillos de ARLAG se sienten distintos. Falta su sonrisa. Falta ese “¿cómo vas?, ¿qué traes de nuevo?”, que te detenía a mitad del camino y te hacía sentir parte de algo más grande. Nos queda su ejemplo, nos queda su revista, nos quedan las historias y las risas compartidas.
Se le extrañará siempre, porque personas como Jesús no se van del todo. Se quedan en cada evento, en cada edición de ABZ, en cada recuerdo de quienes tuvimos el privilegio de llamarlo amigo.
Alma García
Directora General
AmeViajar Operadora







