La Casona del Banco celebra su relanzamiento
En el Pueblo Mágico de Parras, Coahuila, se encuentra una propiedad con un pasado interesante y una estructura que invita a reconocer el paso del tiempo y ahora, ha reabierto sus puertas para compartir más que su historia: experiencias.
Expertos en viajes tuvieron oportunidad de conocer la hospitalidad de la propiedad, al igual que su oferta de actividades que permiten descubrir las maravillas del destino y la calidez de sus habitantes.
Los invitados tuvieron como anfitriones a Beatriz Narro, propietaria; Javier Cordero, director de operaciones y María Laura Venegas, gerente general de La Casona del Banco.
COMO EN CASA
La propiedad posee un estilo rústico encantador; es como llegar a casa luego de un largo día y permitirte disfrutar de los pequeños momentos. Entre ellos, desayunos tranquilos en el jardín, una dinámica increíble durante las mañanas que fue parte del itinerario.
Para aprender un poco más del lugar, se realizó un pequeño recorrido para entender la historia de su fachada. Al entrar al segundo lobby y ver la pared repleta de marcos con fotografías históricas como la de Francisco I. Madero en la boda de uno de los ancestros de la propiedad y una antigua bóveda como recordatorio del origen del recinto.
La Casona del Banco es un hotel boutique de 23 habitaciones con un concepto Solo Adultos y Plan Europeo. En el pasado fungió como banco agrícola y, ahora, su historia se mezcla con un presente con nuevas experiencias.
UNA PAUSA
Dentro de sus espacios tenemos Envero Spa, con varias cabinas e incluso una con temática de cava y techo de barrica, ideal para parejas; un gimnasio para seguir la rutina y su Bar Don Javier, en donde el ambiente y coctelería te invitan a disfrutar de las pausas. En el caso de sus habitaciones, se caracterizan con detalles en madera, amplitud y calidez.
COPAS DE VINO
Uno de los atractivos del destino son sus viñedos, y como parte de este viaje, una de las actividades fue conocer Viñedos Don Leo, en donde se realizaron catas y recorridos; después, una noche en el Rancho La Querencia, para disfrutar de una cata de tequilas con Siete Leguas y la creación de tu propio vino con el apoyo de Las Pudencianas, quienes instruyeron a los expertos en viajes desde el sabor, embotellado, etiquetado y sellado.
EL ALMA DE PARRAS
Durante el último día, los asistentes se integraron a más experiencias, como a una amena charla sobre la historia del Pueblo Mágico, el inicio de la producción de vino, la comercialización de la nuez y la fabricación de la mezclilla.
UN BRINDIS POR LOS NUEVOS COMIENZOS
Un poco después de medio día, el Bar Don Javier se convirtió en el lugar creativo de los expertos, quienes se convirtieron en mixólogos con Siete Leguas como parte de las vivencias en la propiedad.
Para concluir con este viaje, la noche se convirtió en una velada de agradecimiento, compromiso y sueños que se construyen. Durante el evento de cierre, Javier Cordero subió al escenario para puntualizar las áreas de oportunidad de la propiedad y el destino: excelencia operativa, servicio, historia, ubicación y la alianza que existe entre los actores del destino. Finalizó, señalando que su objetivo es hacer de Parras una historia que el mundo quiera vivir. De esta manera invitó a cada asistente a ser parte de este proyecto y trabajar en conjunto para que sea posible.















