Carta del Director 310
Enero siempre llega con una mezcla profunda de emociones. Por un lado, aún estamos disfrutando de la cercanía de la familia, los encuentros y reencuentros, esos abrazos largos que reconfortan, la reflexión de todo lo vivido durante el 2025 y esa nostalgia de sentir que, de alguna manera, estamos cerrando un ciclo. Y al mismo tiempo, también nos encontramos de frente con un nuevo año. Un inicio que nos invita a recibirlo de la mejor manera, pero que también nos reta. Aparecen entonces los nuevos comienzos, las páginas en blanco y la energía de todo lo que está por venir, acompañadas inevitablemente por preguntas, expectativas y una responsabilidad silenciosa: hacerlo mejor, crecer y seguir avanzando.Enero también despierta una nostalgia distinta. Esa sensación de que el tiempo avanza más rápido de lo que alcanzamos a comprender. Parpadeamos, y la vida cambia sin que estuviéramos preparados para ello. Parpadeamos, y nuestros hijos crecen. Parpadeamos, y los sueños se transforman: algunos se cumplen, otros toman nuevos caminos. Parpadeamos, y el trabajo, los proyectos y las metas evolucionan. Parpadeamos, y nosotros mismos ya no somos los mismos que hace unos años, porque hemos vivido, aprendido, perdido y ganado tanto.
El tiempo no se detiene… y aunque quisiéramos guardar cada recuerdo, cada abrazo, cada momento importante para tenerlo siempre cerquita, la vida nos enseña que lo único permanente es el cambio. Aprendemos a atesorar desde otro lugar, a honrar lo vivido y a seguir adelante con todo aquello que nos ha marcado el corazón.
Enero también es eso: una pausa consciente para mirar atrás con gratitud y hacia adelante con intención.
A partir de ahí, miro hacia ABZ Turístico con un profundo orgullo y una enorme gratitud. Porque nada de lo que hoy somos sería posible sin el equipo que hay detrás. Un equipo que no solo ejecuta, sino que piensa, propone, se involucra y siente cada proyecto como propio. Un equipo comprometido, apasionado y con una capacidad de adaptación extraordinaria frente a los retos constantes de una industria que no se detiene.
Cada edición, cada cobertura, cada proyecto y cada nuevo reto es el reflejo del talento, la entrega y el compromiso de personas que creen genuinamente en lo que hacemos y que ponen el corazón en cada detalle. ABZ Turístico es, ante todo, el resultado del trabajo en equipo.
Gracias, de verdad, a mi “Dream Team” que hace posible cada edición: Arelí, Betsy, Carito, DiegoT, Jimenita, Jors, Marisol, Poncho, Vidal, Wen y Xime. Gracias infinitas, por su profesionalismo, por su disposición a adaptarse, por aprender juntos y por seguir construyendo este proyecto día a día.
Y a ese esfuerzo se suman nuestros clientes, aliados y lectores, que confían, que crecen con nosotros y que nos impulsan a exigirnos más, a hacerlo mejor y a seguir evolucionando.
Este 2026 viene cargado de retos, de proyectos que nos entusiasman y de ideas que han sido cuidadosamente trabajadas, pulidas y transformadas con el paso del tiempo. Algunos de ellos verán la luz muy pronto y representan mucho más que una novedad: son la evolución natural de creer, crear y atrevernos a ir más allá.
Hoy no se trata solo de desear un “feliz Año Nuevo”. Se trata de elegir cómo queremos vivirlo. De valorar el camino recorrido. De abrir espacio a lo que viene, sin miedo, con curiosidad y con el corazón dispuesto.
Que este nuevo año nos encuentre presentes. Disfrutando. Construyendo. Recordando. Y, sobre todo, avanzando.
Gracias por estar aquí. Gracias por formar parte de esta historia que sigue escribiéndose.
Fabiola Campos Campos
Directora General





