El día en que el recuerdo comenzó a transformar vidas: CARRERA JESÚS ROMERO
“Hay proyectos que llegan a tu vida para cambiar la manera en que recuerdas a quienes amas, o al menos, así fue como nació la Carrera Jesús Romero.
Hace cuatro años imaginé que la carrera sería una forma de recordar a Gzuz; quería que aquello que tanto lo hacía feliz como correr, viajar y compartir, siguiera presente de alguna manera. Sin embargo, con el tiempo entendí que esta carrera significaría mucho más que eso.
Necesitaba encontrar una manera distinta de vivir una fecha que inevitablemente dolía. No quería que, año tras año, ese día solo estuviera lleno de tristeza. Quería que también fuera una oportunidad para ayudar, para hacer el bien y para que el recuerdo de Jesús pudiera convertirse en esperanza para otras personas.
Así fue como la carrera encontró su verdadero propósito. Hoy, cada inscripción representa un apoyo para familias que enfrentan el cáncer de la mano de Cómplices A.C. Y aunque sé que ningún esfuerzo puede borrar el dolor de un diagnóstico, también sé que, cuando estás viviendo algo así, cualquier ayuda puede convertirse en un respiro para seguir adelante.
Con el paso de los años también he aprendido algo muy importante: los proyectos que realmente cambian vidas nunca se construyen solos.
Si hoy la Carrera Jesús Romero sigue creciendo, es gracias a muchas personas que decidieron hacer suyo este sueño. Desde la primera edición, hubo quienes eligieron caminar este proyecto junto a nosotros. Su compromiso, su entusiasmo y su disposición para ayudar han sido parte esencial de la historia de esta carrera. Si esta carrera tiene un corazón, sin duda late gracias a ellos, a los voluntarios que se han sumado, a los que conocen la historia que hay detrás y que no dudaron ni un segundo para aceptar ser parte, a los que se han unido para acompañar a un amigo y que, año tras año, vuelven a decir ‘aquí estoy’, porque esta carrera también se volvió parte de ellos. Sé que sin su entrega nada de esto sería posible.
Por eso, en esta edición quise que la historia fuera contada desde su mirada. Que nos compartieran los motivos que los han llevado a involucrarse y a participar en cada una de las ediciones, y es probable que al igual que yo lo siento, ustedes también vean ese otro lado: que la Carrera Jesús Romero no solo se vive recorriendo cinco o siete kilómetros. También se vive en cada abrazo, en cada palabra de aliento, en cada sonrisa, en cada mano que trabaja para que todo salga bien y, sobre todo, en cada recuerdo que compartimos con Gzuz, porque cada uno de sus consejos y de sus ocurrencias, siguen con nosotros.
Hoy estoy convencida de que ser parte de esta carrera va mucho más allá de participar en un evento deportivo. Es formar parte de un mismo propósito que decidió transformar un recuerdo en una causa, que cree profundamente en la solidaridad y que demuestra, año con año, que cuando muchas personas caminan en la misma dirección, pueden cambiar vidas.
Y creo que, al final, esa es la forma más bonita de recordar a alguien: permitir que su historia siga inspirando a otros y que su legado continúe viviendo en cada paso que damos juntos”.
FABIOLA CAMPOS
Para mí, esta carrera representa mucho más que un evento deportivo… es la oportunidad de honrar el legado de Jesús Romero y recordarlo, una persona que dejó una huella muy importante en el turismo y en quienes tuvimos la fortuna de conocerlo.
Lo que me motiva a seguir impulsando esta causa año con año es saber que a través del esfuerzo de muchas personas y empresas, podemos brindar un apoyo a quienes enfrentan una de las batallas más difíciles de su vida. Cada corredor, cada patrocinador y cada participante se convierte en parte de una cadena de solidaridad que demuestra que, cuando nos unimos, podemos generar un impacto positivo en la sociedad y en el medio turístico. ¡Gracias por tu apoyo!
ALFONSO IÑIGUEZ
Desde que entré a ABZ escuchaba hablar de la Carrera Jesús Romero y me llamó mucho la atención. Con el tiempo fui conociendo la historia de cómo nació y el motivo detrás de ella, y entendí que es mucho más que una carrera. Me inspira saber que podemos ayudar a otras personas haciendo algo que disfrutamos. Por todo lo que me han contado, Jesús era una persona que siempre buscaba apoyar a los demás, y creo que esta carrera es una forma muy bonita de mantener vivo ese legado y de seguir haciendo el bien en su nombre.
Aunque será mi primera carrera como voluntaria, ya me emociona ver cómo tantas personas se acercan con ganas de ayudar. Eso me hace pensar en la increíble energía que se vivirá ese día. Estoy segura de que será un evento 100% familiar, lleno de unión, alegría y solidaridad. Para mí será muy especial formar parte de algo que reúne a tantas personas por una buena causa.
ARELÍ MERAZ
Para mí, la Carrera Jesús Romero es un día en el que se juntan el recuerdo, el amor y las ganas de ayudar. Esa es mi mayor motivación, saber que mientras recordamos a Gzuz, también estamos haciendo algo que realmente puede hacer la diferencia.
Este año, la carrera tiene un significado aún más profundo para mí. Una persona muy cercana vivió una lucha contra el cáncer y recibió el apoyo de la asociación (Cómplices A.C.). Ver de cerca el impacto tan grande que tiene su trabajo me hizo valorar todavía más todo lo que hay detrás de este evento y reafirmó por qué vale la pena seguir sumándome como voluntaria.
Ser parte de la Carrera Jesús Romero es comprobar, año tras año, que el amor, la generosidad y las enseñanzas de Gzuz siguen presentes. Y para mí es un privilegio seguir poniendo mi granito de arena para que ese legado continúe creciendo y tocando más vidas.
BETSI CAMPOS
Tuve la fortuna de conocer a Jesús, aprender de él y presenciar todas sus ideas y la pasión que le ponía a cada una de ellas, fue una persona que me inspiró a hacer más y ser mejor. Hoy ya no está con nosotros, sin embargo, su legado se mantiene y sigue inspirando directa o indirectamente a muchas más personas, y la Carrera es una forma en la que esa inspiración se transforma en acciones, en ayuda y en solidaridad por una gran causa, y eso es lo que me motivó y sigue motivando a ser parte de este gran proyecto.
Muchas veces hemos escuchado hablar de causas, de gente que necesita ayuda, o incluso de formas en las que podemos ayudar a alguien y quizás no sabes cómo hacerlo o solo piensas “para la próxima”, pero ser parte de esta carrera es una forma de ya no “dejarlo para la próxima” y comenzar a ayudar, porque cada persona que se suma, ya sea como corredor o voluntario, hace posible que esa ayuda llegue a cada vez más y más personas.
CARO NOGUERÓN
Esta sería la segunda vez que participo y para mí significa mucho más que solo colaborar en un evento deportivo.
Me motiva el apoyar a la comunidad y a la causa. Sé que detrás de cada carrera hay historias de personas que han luchado contra el cáncer, y participar de esta forma es mi manera de acompañar a quienes siguen en esta lucha.
En cada edición que he participado, es emocionante ver a tantas personas reunidas para apoyar, hacer deporte o simplemente para pasar un buen momento.
DIEGO RODRIGUEZ
Lo que me motiva a ser voluntario de la Carrera Jesús Romero, es mantener vivo su legado y espíritu, y honrar algunos de sus valores e ideales en los que creía y trataba de inculcar a otros.
Como su hijo, es todavía más especial, ya que es una forma de recordarlo y sentir que sigue con nosotros, y me alegra saber que su recuerdo sigue presente en muchas de las personas que conoció a lo largo de su viva y que tuvo un impacto duradero que los inspira a también ser parte de ella. Me genera un orgullo extra que mi padre haya generado tal inspiración en toda esa gente.
DIEGO ROMERO
Mi principal motivación ha sido ver cómo el legado de Jesús sigue vivo a través de la unión que creó entre familiares, amigos y el equipo de ABZ. Después de su partida, esa unión se ha fortalecido y hoy nos reúne con un mismo propósito: honrar su memoria ayudando a quienes más lo necesitan.
Para mí, la familia siempre será lo más importante, y considero que el equipo de ABZ también es una gran familia que Jesús formó y que continúa creciendo con los mismos valores que él nos enseñó.
Ser parte de la carrera es un verdadero honor y un motivo de orgullo. Significa tener la oportunidad de aportar un granito de arena para apoyar a personas que están enfrentando la difícil batalla contra el cáncer. Saber que nuestro esfuerzo puede brindar esperanza, apoyo y un impacto positivo en sus vidas, me llena de satisfacción y le da un significado muy especial a cada edición de esta carrera.
EDER HERNÁNDEZ
He participado como voluntaria en la Carrera Jesús Romero porque conocí a un familiar de Jesús y me contó el gran hombre que fue. Me motivó mucho participar en la carrera porque pienso que es una forma de no olvidarlo y recordarlo con mucho cariño.
Me da mucha emoción ver a tantas personas con sus familias, amigos o mascotas participando en este evento tan importante y que, además, eso se traduzca en apoyo a la asociación Cómplices A.C.
FERNANDA HURTADO
Lo que me motiva ser parte de la Carrera Jesús Romero, es principalmente apoyar a mi hermana Fabiola en un proyecto y una faceta de su vida que admiro mucho. También me motiva aprender y empaparme de toda la bonita vibra que se mueve alrededor de este hermoso proyecto. Me parece una gran experiencia ver como ella honra a Jesús Romero de esta manera tan especial.
Participar me genera una gran reflexión: me hace replantearme mi vida, lo que hago con ella, y me inspira a poner un granito de arena en la lucha contra el cáncer. Después de vivir de cerca esta situación, me di cuenta de lo difícil y triste que es llevarlo.
Para mí, ser parte de la carrera significa valorar la vida, la salud, la familia y el amor. La energía que se mueve alrededor del evento es maravillosa; definitivamente te convence de correr, correr, correr y no rendirte jamás en tu vida diaria.
HUGO CAMPOS
Me motiva el volver esta fecha tan difícil y dolorosa en algo mucho más significativo y que habría encantado a mi papá. El ver a tanta gente unida compartiendo su pasión por las carreras y colaborando para una causa tan importante como lo es la lucha contra el cáncer. Una enfermedad que parece caer como una maldición al afectado y sus allegados, nadie merece enfrentar tal cosa solo.
Para mí significa una ayuda muy grande a mi corazón. Soy una persona que tiende a cerrarse sobre lo que piensa y siente, así que formar parte de la Carrera me ha ayudado a pensar en mi papá, lo que me enseñó y todas las increíbles personas que me dejó aquí. Me llena muchísimo el convivir con todos los participantes. Porque en ellos veo la fuerza, el ánimo, la perseverancia y el esfuerzo que mi papá puso en cada carrera.
JIM ROMERO
Para mí, Jesús Romero fue un miembro de la familia muy querido y, participar en esta carrera, es recordarlo.
Estar en la carrera y ver su foto en la línea de salida y en el evento, es como si estuviera presente, y más, cuando sé que él desde los Himalayas, es feliz apoyando a tanta gente que padece esta enfermedad tan fatal (el cáncer).
JUAN MANUEL CAMPOS
Estuve desde la primera edición, pero me inscribí como corredor y al ver cómo se vive la carrera, lo que hay detrás y las personas a las que apoyamos, me hizo querer involucrarme como voluntario.
Para mí, participar en esta carrera es sumarse a una causa benéfica, y hacer la diferencia, ya sea corriendo o como voluntario, es ayudar a las personas que atraviesan momentos muy difíciles y yo he tenido la suerte de apoyar de las dos maneras.
JUAN PULIDO
La razón para participar en este evento es porque soy fiel admiradora de Jesús y el legado que hasta hoy nos mueve a seguir manteniendo vivo su recuerdo a través de la carrera.
Es inspirador ver tanta gente reunida en la competencia y ver como cada año se suman más y más personas y, desde luego, me motiva mucho el apoyo a la institución de Cómplices A.C. y la lucha contra el cáncer.
Me da mucho gusto que todo este movimiento es en memoria de Jesús Romero. He participado desde el comienzo de la primera carrera y estaré todo el tiempo que dure esta bonita causa.
MARIBEL CAMPOS
Mi motivación para ser parte de la carrera vino de una muestra de agradecimiento hacia Jesús por haberme dado la oportunidad de ser parte de su equipo de trabajo. De permitirme explorar facetas que desconocía de mi persona y por presentarme a personas que, hoy, se han vuelto muy importantes para mí.
El hecho de que este proyecto esté creciendo como lo está haciendo, es también una muestra de que construir comunidad no es fácil, pero que está al alcance de los que se atreven a ir más allá, tal cual Jesús lo hizo al crear ABZ Turístico.
Por otro lado, saber que cada persona que corre, camina o trota, lo hace no solo por apoyar a la asociación o por honrar la memoria de Jesús, sino que también, algunos de ellos, tienen una meta diferente: corren por su salud, por un reto, por un objetivo, por salir de su zona de confort, por un recuerdo, por la razón que sea, y han decidido cumplir cada una de ellas con nosotros.
MARISOL CHÁVEZ
Después de la partida de Jesús, participar como voluntaria en esta carrera se convirtió para mí en una manera muy especial de honrar su legado. También me motiva saber que, además de recordarlo, contribuimos a apoyar a personas y familias que están enfrentando el cáncer. Saber que su historia sigue inspirando a tantas personas y que su recuerdo se transforma en ayuda para quienes más lo necesitan es algo que me llena el corazón.
Ser parte de la carrera es una experiencia muy emotiva y significativa. Cada año es emocionante ver cómo tantas personas se reúnen no solo para correr, sino para recordar a Jesús y continuar el legado de solidaridad que dejó.
Como voluntaria, me conmueve ver la energía de los participantes, la emoción al cruzar la meta y la unión de tantas personas trabajando por una misma causa. En esos momentos siento que Jesús sigue presente, inspirándonos con el ejemplo de vida que nos dejó.
Para mí, esta carrera representa esperanza, amor, generosidad y la oportunidad de transformar el recuerdo de una gran persona en acciones que realmente hacen la diferencia para muchas familias.
MAYRA CAMPOS
Honrar a Jesús y saber que lo que le gustaba hacer (correr) puede ayudar a personas con esta terrible enfermedad, el cáncer, es lo que me motiva a participar año con año como voluntario.
Para mí, ser parte de la carrera es un orgullo enorme, ya que lo estimaba como persona, como amigo y como patrón. Además, saber que lo recaudado en cada edición representa un apoyo enorme para las personas que enfrentan la lucha contra esta enfermedad, me llena de satisfacción. Tener la certeza de que, con un granito de arena, se puede cambiar profundamente la vida de alguien, es lo que me impulsa a seguir siendo parte de esto.
VIDAL ESCOBAR
Lo que me motiva a ser parte de esta carrera es, principalmente, haber tenido la oportunidad de coincidir con Jesús, de formar parte de su equipo y de conocer un poco de sus pasiones, de lo que le interesaba y de esa determinación suya por querer ir siempre más allá.
Por eso, para mí, ser parte de esta carrera representa un gran orgullo, porque sé que estoy aportando mi granito de arena para que todo esto sea posible. Sobre todo, porque además de recordar a Jesús, sé que estoy contribuyendo a una causa muy grande: la lucha contra el cáncer. Es una manera muy bonita y noble de poder aportar.
Aunque no corro y no cruzo la meta como un corredor, la cruzo de una manera distinta: sabiendo que lo recaudado se dona a la asociación Cómplices A.C., que cada año se rompe la meta de recaudación, y que puedo pasar un buen momento en memoria de Jesús, haciendo una de las cosas que más le apasionaban: correr.
WENDY PÉREZ
Formar parte del equipo de ABZ también significa formar parte de la Carrera Jesús Romero. Aunque no tuve la oportunidad de conocer a Jesús, gracias a su familia y a mis compañeros de ABZ he podido conocer un poco más sobre quién fue, la gran persona que era y el legado tan bonito que dejó. Escuchar las historias de quienes lo conocieron me hizo entender que esta carrera va mucho más allá de correr; es una forma de mantener vivo su legado y de apoyar a quienes más lo necesitan. Y ese es el motivo por el que por segundo año soy voluntaria.
Para mí significa mucho. Es una experiencia que realmente te pone la piel chinita al ver a tantas personas reunidas por una misma causa, y recordando a Jesús a través de esta carrera. También es muy bonito ver cómo ha evolucionado año con año y cómo cada vez más personas se suman para hacer la diferencia. Al final, te das cuenta de que cada esfuerzo, por pequeño que parezca, contribuye a que todo esto sea posible.
XIMENA GRAJEDA
Lo que me ha motivado a ser voluntaria en la carrera, es que así apoyo a una de mis personas favoritas, que es su descendiente, porque sentí el compromiso que tanto esa persona como sus demás familiares le tenían a la causa, que es noble de por sí, lo que también hace que uno sienta autosatisfacción.
Ser parte de la carrera es sinónimo de mucha diversión, calidez entre las personas, inclusión en las dinámicas.
YAKSAIRA PÉREZ






